¿Cuál es la presión del grupo?

¿Cuál es la presión del grupo?

La presión de grupo es un fenómeno social, cuya esencia radica en que las personas de la comunidad se sienten obligadas a estar de acuerdo con una determinada opinión, si ésta cuenta con el apoyo de la mayoría del entorno. Se trata de una especie de herramienta, con cuya ayuda la sociedad (el grupo) influye en el individuo, creando para éste un determinado marco que le obliga a obedecer las exigencias del entorno.

La presión del grupo puede formularse de diferentes maneras: coerción, demanda, petición, y simplemente la existencia de la sociedad y sus expectativas. Un miembro del grupo tiene la opción de someterse o no a la presión de la comunidad. Además, es posible obedecer en diferentes grados: desde la aceptación de las normas del grupo, hasta la simulación.

El proceso de la presión del grupo existe cuando hay un conflicto entre el individuo y la opinión de su entorno. Una medida de la resistencia al entorno es el nivel de subordinación al grupo, cuando la opinión del entorno es percibida por el individuo como un conflicto.

Se distingue entre la subordinación externa, en la que su opinión sólo es aceptada externamente, pero en realidad el individuo se resiste, y la interna, en la que el individuo apoya realmente la opinión mayoritaria. La subordinación interna es el resultado de la superación del conflicto a favor del grupo.

El individuo puede plantear sus propias exigencias al entorno para sí mismo. Esto provoca un conflicto entre el individuo y el grupo. Plantear sus propias exigencias al entorno sirve como motivo para eximirse de la responsabilidad de sus actos.

El fenómeno de la presión del grupo también tiene otro nombre en psicología social: conformismo. En el plano de la percepción ordinaria, la presión del grupo se registró en el cuento del Rey Desnudo.

La razón de la sumisión a dicha presión es la falta de experiencia en la toma de decisiones de forma individual debido al miedo a lo desconocido, la independencia, la responsabilidad, la vida en la que nadie va a decir cómo hacer.

En los estudios sobre la influencia de la presión de la comunidad se reveló otra posición del individuo en relación con el grupo: la posición del negativismo. Cuando se ejerce presión sobre el individuo, hay una resistencia a la presión, que a primera vista parece ser una posición independiente, porque se niegan las normas de la sociedad. Pero es sólo a primera vista, el negativismo puede ser percibido como una forma de negación extrema de la presión.

De hecho, el negativismo no es una verdadera independencia, al contrario, es una versión específica de la sumisión, pero sólo al revés. Al fin y al cabo, si el individuo se propone resistir al grupo, depende de él, ya que necesita defender activamente la posición contraria al grupo y, por tanto, estar apegado a la opinión de la comunidad. Por lo tanto, la posición que se opone a la presión del entorno es la independencia y la autonomía.

La presión del grupo sólo existe cuando hay un conflicto entre el entorno y el individuo, y la superación del conflicto se hace a favor del grupo.

Liberarse de la excesiva presión del grupo y formar una asociación libre con el entorno, con otro individuo, requiere renunciar a las pretensiones de tutela por parte de otros, a una vida en un mundo protegido, a algún tipo de garantía para el futuro.

Desgraciadamente, una decisión así puede no estar al alcance de todos, puede vencer el deseo de conservar los sueños de la infancia, lo que les hará seguir buscando apoyo en el grupo, en la religión, etc. Junto con la ilusión de seguridad, prefieren la presión del grupo y el miedo a ser rechazados por insubordinación.

Y el individuo que elige la responsabilidad se libra de la sumisión a las presiones de la sociedad. Ese individuo tiene la oportunidad de utilizar la presión del grupo para el bien, usándola como motivación para movilizarse.


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