Los juegos para desarrollar la atención del niño

Los juegos para desarrollar la atención del niño

La atención es un proceso específico de la actividad mental que consiste en la concentración selectiva en cualquier objeto. En pocas palabras, estar atento significa ser capaz de concentrarse en el objeto necesario.

La atención puede ser tanto voluntaria como involuntaria. Este último tipo es la forma más primitiva, inherente a todos los seres sensibles. Un ejemplo de este tipo de atención es la reacción automática de evasión en respuesta a un movimiento repentino.

No es necesario desarrollar la atención involuntaria. Incluso un bebé se concentra fácilmente en un objeto que evoca una respuesta emocional. Otra cosa es enseñar al niño a concentrarse en lo que no le interesa en absoluto. Esta forma se llama voluntaria y es un alto grado de atención.

Hay varias formas de desarrollar la atención, pero todas ellas, de un modo u otro, son de naturaleza lúdica debido a las peculiaridades de la psicología infantil. Jugando, los niños aprenden sobre el mundo, sobre los que les rodean y sobre sí mismos.

Por eso son tan importantes los juegos para el desarrollo de la atención, que forman las habilidades del niño para pasar de la atención involuntaria a su forma voluntaria. Poco a poco, este tipo de actividades lúdicas no sólo desarrollan la atención de los niños, sino que también ayudan a desarrollar la capacidad de observación, tan necesaria más adelante en la vida.

Los juegos para desarrollar la atención del niño

Los niños de 2-3 años pueden jugar durante mucho tiempo, pero cuando es necesario, cambian a otra cosa. Un niño de 4-5 años, con un desarrollo adecuado, puede concentrarse fácilmente en dos o tres fenómenos no demasiado interesantes.

El desarrollo de la atención en los niños en edad preescolar es especialmente importante para un niño de 5-6 años, porque tendrá que escuchar simultáneamente al profesor, anotar cosas en un cuaderno, controlar su ubicación y, con todo ello, mantener su propia postura. Y no es tan fácil como parece al principio.

Todos los niños son diferentes: algunos necesitan repetir algo varias veces, obteniendo una respuesta, otros tienen problemas de visualización. Por eso, la selección de los juegos que desarrollan la atención se basa en las características individuales del niño.

Los juegos para el desarrollo de la atención se dividen en varios tipos:

  • visual,
  • auditiva,
  • juegos motrices,

dependiendo de qué órganos estén más implicados.

Los juegos para desarrollar la atención del niño

A continuación se presentan algunos ejemplos de cada categoría de juegos que desarrollan la atención motriz:

«Repetir movimientos»

Al principio del juego, se le indica al niño un movimiento que no debe repetir. A continuación, el niño copia todos los movimientos del adulto. Excepto uno prohibido. Y cuando el adulto se lo muestra, el niño debe tener tiempo para reaccionar.

«Monos»

El adulto hace una construcción con diferentes objetos. El niño no sólo debe copiarla, sino también imitar los movimientos del adulto.

Estos son ejemplos de juegos visuales para desarrollar la atención:

«Rodea el dibujo»

El niño hace un dibujo uniendo consecutivamente los puntos marcados con números.

«¿Qué ha desaparecido?»

El niño tiene que recordar la ubicación de varios objetos y, a continuación, darse la vuelta. El adulto reordena o quita uno de ellos. Cuando el niño se vuelve, debe señalar los cambios.

Los juegos para desarrollar la atención del niño

Ejemplos de juegos para el desarrollo de la atención auditiva:

«Pisamos y aplaudimos»

El adulto pronuncia frases y conceptos, alternando caóticamente lo correcto y lo incorrecto (la nieve es amarilla, el azúcar es dulce, los árboles dejan caer sus hojas, etc.). El niño responde a una afirmación correcta aplaudiendo, y a una incorrecta dando un pisotón.

«Sobre la mesa, debajo de la mesa y golpear»

El adulto da la orden «debajo de la mesa» y esconde sus propias manos debajo. Si suena la frase «Sobre la mesa», las saca. Si suena la frase «Golpea», las golpea sobre la mesa. El niño repite, acostumbrándose a ello. Entonces el adulto confunde las órdenes (por ejemplo, dice «golpear» y esconde las manos). El niño debe responder a las palabras, no a las acciones.

Estos y otros juegos similares para el desarrollo de la atención enseñan al niño no sólo a pasar rápidamente de una actividad a otra (algo muy importante en nuestra acelerada vida), sino que también entrenan su memoria y estimulan la actividad cognitiva.


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