«¿Qué es lo que nos hace gracia?»: ¿Por qué sonreímos en momentos inapropiados?

«¿Qué es lo que nos hace gracia?»: ¿Por qué sonreímos en momentos inapropiados?

Imagina que te encuentras en una situación que no es divertida, ni siquiera triste, y tus labios se estiran a traición en una sonrisa, o hay un deseo completamente inapropiado de reír. Te gritan y apenas puedes contener una risa involuntaria. O te dan una noticia dura, y apenas puedes contenerte para no estallar en carcajadas.

Por supuesto, nada de esto es risa de verdad. Una persona en tales circunstancias no es feliz en absoluto, pero la situación sigue resultando de lo más embarazosa e incluso ofensiva para el resto de los participantes.

Si esto ha ocurrido en tu vida, nos apresuramos a compartir la buena noticia: no te pasa nada. Se trata de una reacción bastante común, que suele denominarse risa nerviosa. Averigüemos por qué se produce y cómo afrontarla.

¿Por qué nos sentimos atraídos por la risa en momentos inapropiados?

Uno de los primeros psicólogos, Stanley Milgram, llamó la atención sobre la risa nerviosa. Esto ocurrió en la década de 1960.

En la Universidad de Yale, Milgram investigó hasta dónde podía llegar la gente si confiaba ciegamente en las figuras de autoridad. Sugirió que algunos participantes en el experimento recibieran una descarga eléctrica de otros (en realidad, de los ayudantes del científico). No hubo ninguna descarga eléctrica real, pero los falsos participantes se cuidaron de fingir que se sentían incómodos. Pero los «torturadores» se reían.

El experimento en sí mismo y sus resultados suenan ciertamente siniestros, pero Milgram llegó a la conclusión de que no era malo, y que la gente puede reírse cuando se encuentra en situaciones muy incómodas.

Más tarde, el neurólogo y psicólogo Vileyanur Ramachandran planteó la hipótesis de que la risa era originalmente una especie de indicador que mostraba a la persona que todo está bien, que no hay nada que temer, que es posible relajarse. Y, en consecuencia, sonreír y reírse nerviosamente en condiciones inadecuadas es una especie de defensa psicológica («me estoy riendo, por lo tanto no pasa nada malo»). Además, según Ramachandran, la risa ayuda a cambiar y distraer de las experiencias negativas fuertes.

Más o menos a las mismas conclusiones llegaron los autores de un pequeño estudio de 2015 realizado en la misma Universidad de Yale. Estudiaron reacciones emocionales ilógicas, como el deseo de pellizcar a un bebé con fuerza o reírse en una situación de estrés, y concluyeron que cualquier emoción fuerte nos «sobrecarga», y queremos restablecer el equilibrio y liberar la tensión.

¿Cómo evitar la risa nerviosa?

Las razones de las sonrisas intempestivas son, por supuesto, válidas, y todo el mundo ha tenido una reacción de este tipo al menos una vez. Pero alguien que se rió, por ejemplo, en un funeral, o sonrió durante una conversación seria con el gerente, de esto no se siente mejor. Esto es lo que los psicólogos recomiendan hacer en una situación así.

Analice cuándo se ríe

Piense en lo que desencadena su reacción más a menudo: acontecimientos tristes, conflictos o quizás situaciones en las que se siente culpable. Si tu «risa sin motivo» tiene ciertos desencadenantes y los entiendes, puedes prepararte de antemano.

Ponte en el estado de ánimo adecuado

Si vas a estar en una situación «peligrosa» para ti y lo sabes de antemano, puedes intentar calmarte: caminar para aliviar la creciente tensión, hacer algunos ejercicios de respiración, reproducir en tu cabeza un posible escenario de los próximos acontecimientos, ensayar un comportamiento aceptable.

Comuníquese con más frecuencia

La capacidad de gestionar las emociones cuando se comunica con la gente y de seleccionar las reacciones adecuadas es una habilidad que suele prestarse al entrenamiento. Cuanto más se comunique una persona, cuanto más a menudo «elabore» una variedad de situaciones (tanto conflictivas como tristes), menos se verá influenciada por el estrés.

Consultar a un psicoterapeuta

Si no puede deshacerse de la risa nerviosa y se convierte en un problema para usted, merece la pena acudir a un especialista que le ayude a entender las causas de esta reacción y a influir en ella.

También es buena idea acudir a un médico, porque la risa nerviosa que parece un tic puede ser un síntoma de varias enfermedades, como el hipertiroidismo, la enfermedad de Graves y el síndrome pseudobulbar.

¿Qué haces si ya te estás riendo y no puedes parar?

Imagina algo aterrador

Imagina algo muy aterrador, preferiblemente en color y con el mayor detalle posible. Esto te ayudará a cambiar de marcha y a dejar de reír o sonreír de forma inapropiada.

Piensa en algo muy aburrido

Piense en lo que ha desayunado esta mañana. Enumere mentalmente lo que lleva puesto en ese momento o los objetos que le rodean. Piensa en lo que has planeado hacer esta semana. Empieza a asignar mentalmente los gastos o a contar los gastos.

Concentrarte en estas pequeñas cosas «tontas» interrumpirá tu nerviosismo y te hará más fácil controlarte.

Ocupa tus manos

Puedes empezar a girar el reloj de tu muñeca, a juguetear con tu pelo, a arreglar tu ropa, a reordenar los objetos de tu escritorio. Estas acciones también ayudan a distraerte y a poner en orden tus sentimientos.

Busca una excusa para salir

Si es posible, sal de la habitación, busca un lugar apartado e intenta calmarte, respirar o beber agua.


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