¿Cómo afecta la natación a nuestro cerebro? La opinión de los científicos

¿Cómo afecta la natación a nuestro cerebro? La opinión de los científicos

No es ningún secreto que el ejercicio aeróbico en piscina ayuda a prevenir algunos de los efectos del envejecimiento. Mientras tanto, un número creciente de estudios demuestra que la natación tiene beneficios únicos para el cerebro: mejora la memoria, la función cognitiva, el sistema inmunitario y el estado de ánimo. Además, ayuda a recuperarse del estrés y a crear conexiones neuronales en el cerebro.

Los investigadores aún no han determinado cuál es el secreto de la eficacia de la natación. Sin embargo, cada vez están más cerca de descubrirlo. Sina Matthew, profesora adjunta de biología de la Universidad Mary Hardin de Baylor, explicó lo que se sabe hasta ahora.

Formación de células cerebrales y conexiones

Hasta los años 60, los científicos creían que el número de neuronas y conexiones sinápticas del cerebro humano era limitado y que no se recuperaban de los daños. Luego se demostró que incluso en los humanos adultos y en otros animales tiene lugar la neurogénesis (formación de nuevas neuronas).

Ahora se sabe que el aeróbic estimula la neurogénesis y ayuda a reparar las neuronas dañadas y las conexiones entre ellas en mamíferos y peces. Estos cambios se deben al aumento de los niveles de una proteína llamada factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF). Esta proteína estimula la plasticidad neuronal (la capacidad de cambio del cerebro), lo que a su vez mejora la función cognitiva, incluidos el aprendizaje y la memoria.

Los estudios en humanos han demostrado una fuerte correlación entre las concentraciones del factor neurotrópico derivado del cerebro y un aumento del tamaño del hipocampo (la zona del cerebro responsable del aprendizaje y la memoria). Las concentraciones elevadas aumentan las capacidades cognitivas y ayudan a combatir la ansiedad y la depresión. En cambio, las concentraciones más bajas pueden provocar trastornos afectivos.

El ejercicio aeróbico también favorece la liberación de unos mediadores químicos especiales llamados neurotransmisores. Uno de ellos es la serotonina, que, cuando se eleva, puede reducir la depresión y la ansiedad, así como mejorar el estado de ánimo.

También se realizaron estudios en peces. Tras ocho semanas de ejercicio, los científicos observaron cambios en los genes responsables de un aumento del factor neurotrópico derivado del cerebro y un mayor desarrollo de las espinas dendríticas (protuberancias en las dendritas o partes alargadas de las células nerviosas). Los datos se suman a los estudios sobre mamíferos que afirman que el factor neurotrópico derivado del cerebro aumenta la densidad de las células neuronales.

Estos cambios mejoraron la memoria, el estado de ánimo y las capacidades cognitivas de los mamíferos. Una mayor densidad celular ayuda a las neuronas a establecer nuevas conexiones y a enviar más señales a otras células nerviosas. Cuando las señales se repiten, las conexiones pueden hacerse más fuertes.

Ventajas de la natación

Hace tiempo que se sabe que la natación es buena para el sistema cardiovascular. Durante este proceso, todos los grupos musculares principales se comprometen, por lo que el corazón trabaja más, lo que aumenta la circulación sanguínea en todo el cuerpo.

Esto conduce a la angiogénesis – la creación de nuevos vasos sanguíneos. Esto aumenta la liberación de endorfinas (hormonas que actúan como analgésicos naturales). Por eso la gente suele tener una sensación de euforia después de hacer ejercicio en la piscina.

Los efectos de la natación en el cerebro se han estudiado sobre todo en ratas por su similitud genética y anatómica con los humanos. Uno de esos estudios demostró que la natación estimula las vías cerebrales que inhiben la inflamación en el hipocampo y previenen la apoptosis (muerte celular).

La natación también favorece la supervivencia neuronal y reduce los efectos del envejecimiento en el sistema cognitivo. Los científicos aún no pueden visualizar estos procesos en los humanos, aunque tienen efectos cognitivos similares.

¿Cómo afecta la natación a nuestro cerebro? La opinión de los científicos

Para determinar la duración de los efectos positivos sobre la memoria a corto y largo plazo, los investigadores entrenaron a las ratas para que nadaran durante una hora cada día durante cinco días a la semana. A continuación, colocaron a las ratas en un laberinto acuático con seis ramas, una de las cuales tenía una plataforma oculta. Tenían seis intentos para encontrarla. Tras sólo una semana de entrenamiento, los científicos constataron mejoras en la memoria a corto y largo plazo: las ratas cometían cada vez menos errores.

Basándose en estos hallazgos, los científicos plantearon la hipótesis de que la natación podría restaurar las alteraciones de la memoria causadas por enfermedades neuropsiquiátricas en los seres humanos.

Los estudios también demuestran que la natación es beneficiosa a cualquier edad. Los investigadores comprobaron cómo afecta a las capacidades mentales de las personas mayores y descubrieron que los que nadaban con regularidad tenían mayor velocidad de pensamiento y capacidad de atención. Sin embargo, el ensayo no fue aleatorio: los que nadaron antes pueden haber tenido ventaja.

Otro estudio comparó las capacidades cognitivas de los nadadores y de los que participaban en deportes terrestres. Por sí sola, la inmersión en el agua no tuvo mucho efecto en el rendimiento. Sin embargo, 20 minutos de natación de braza de intensidad moderada mejoraron la función cognitiva en ambos grupos.

Beneficios de la natación para los niños

La natación también mejora la capacidad de memorización de los niños. Recientemente, un grupo de investigadores estudió la relación entre la actividad física y la forma en que los niños recuerdan nuevas palabras.

A los participantes de 6 a 12 años se les presentaron nombres de objetos desconocidos. A continuación, se comprobó su capacidad para recordar estas palabras después de realizar tres actividades durante tres minutos: colorear (recreo), nadar (ejercicio aeróbico) y hacer crossfit (ejercicio anaeróbico).

Los niños mostraron los resultados más altos después de la natación (la coloración y el crossfit estaban al mismo nivel). Obviamente, la natación proporciona mayores beneficios para el joven cerebro en desarrollo en comparación con el ejercicio anaeróbico.

Este es otro claro ejemplo de cómo afecta la natación a nuestro cerebro. Sin embargo, el estudio no comparó la natación con otros tipos de ejercicio aeróbico.

Hasta ahora, los neurocientíficos sólo tienen que averiguar cuánto tiempo hay que nadar y en qué estilo, así como qué vías cognitivas se activan durante este proceso. Sin embargo, cada vez están más cerca de reunir todos estos datos.


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