La vida cambia para mejor si observas estas 3 leyes básicas del Universo

La vida cambia para mejor si observas estas 3 leyes básicas del Universo

El tiempo vuela, la gente cambia, sociedades y países enteros cambian. Cada segundo la realidad cambia a nuestro alrededor. Algunas personas se limitan a seguir la nueva realidad, mientras que otras crean la suya propia. Y si pensar en ello te hace ser escéptico, me gustaría decir: «¿Has intentado alguna vez cambiar tu realidad?»

Entonces cómo en nuestro poder para evitar errores, para llenar la vida de milagros y felicidad. Simplemente aprendiendo a observar las 3 leyes de oro del universo.

Primera ley: Lo similar atrae a lo similar

Todo el mundo que nos rodea es energía, y nosotros somos una parte de ella, capaz de atraer hacia nosotros todo lo que está en consonancia con nuestros pensamientos: personas, circunstancias, recursos. Nada esotérico, sólo física.

Recordemos de la escuela, ¿cuál es la principal característica de la energía? Así es, ¡la frecuencia de las oscilaciones! Las oscilaciones con la misma frecuencia se atraen y amplifican entre sí, y las que tienen frecuencias diferentes se repelen.

Al reaccionar con irritación y agresividad, nos rodeamos de más maldad y desperdiciamos nuestra energía vital en superar las dificultades creadas por nuestras propias manos. Sólo atraemos más problemas al quejarnos de las circunstancias desfavorables, de un jefe que se promociona a sí mismo y de personas sin escrúpulos en las relaciones. Resulta que el principal enemigo está dentro de nosotros y son nuestros pensamientos.

  • ¿Quieres respeto? Entonces aprende a aceptar a las personas por lo que son, respetando sus puntos fuertes;
  • ¿Sueñas con el amor? Entonces aprende a amar y a aceptarte a ti mismo, sin juzgar ni mirar sus defectos con microscopio;
  • ¿Quieres independencia económica? Entonces aprende a agradecer cada pequeña cosa y a dar sin exigir nada a cambio, obteniendo un sincero placer de ello.

Irradia las vibraciones adecuadas si quieres atraer lo que quieres en la vida. El Universo es una «dama» muy caprichosa pero objetiva: no tiene favoritos, se centra en la frecuencia de tus vibraciones y cumple pedantemente tus pedidos. Y sólo está en tu mano controlar si el pedido que cumple te hace feliz o te disgusta.

Segunda ley: Lo similar produce lo similar

A algunos les puede parecer que esto es sólo una reformulación de la primera ley. Pero no lo es. Porque su esencia es que el hombre es responsable de lo que genera, de lo que crea. Ya sean los hijos, las relaciones con los compañeros de trabajo o la crianza de los animales domésticos. En otras palabras: si el padre es un león, entonces el hijo es un león.

Tu actitud ante la vida, tu interés o falta de interés por lo que haces, tus emociones y prioridades se reflejan en el resultado final. Sin darte cuenta, lo llenas con tu energía.

  • Entonces, ¿merece la pena esperar un milagro si se hace algo con desgana?
  • ¿Debes esperar crear una obra maestra culinaria si cocinas con desgana?
  • ¿Debes esperar tener una relación de confianza con tus hijos si no confías en nadie?
  • ¿Debes esperar que tus compañeros de trabajo estén a tu lado si crees que son torpes?

La cuestión es que no sólo atraemos energías similares hacia nosotros, sino que también las generamos nosotros mismos. Recuerda esto.

Tercera ley: Lo que no se convierte en similar es rechazado

Creo que el significado de esta ley del universo está más que claro para todo el mundo (especialmente para aquellos que han experimentado alguna vez una ruptura).

La ruptura de una pareja es una situación triste. Siempre trae consigo el dolor, el deseo de recuperar lo perdido, de «pegar la copa». Y mientras uno esté «enfermo» del otro, en sintonía con las vibraciones de la persona amada, ésta, voluntaria o involuntariamente, reaparecerá en la vida, causando de nuevo dolor.

Pero en cuanto uno deja de lado la relación, todos los recuerdos desaparecen, y seguramente aparecerá algo nuevo en la vida.

Cuando las frecuencias de dos personas dejan de resonar, se alejan cada vez más la una de la otra, hasta que desaparecen por completo del horizonte. El universo simplemente elimina de nuestras vidas todo lo que no funciona con nosotros al unísono, sustituyendo el desequilibrio energético por la armonía.

Por lo tanto, no debes enfadarte si, por ejemplo, con todos tus esfuerzos, no hay relación con los compañeros o la dirección y tienes que buscar un nuevo trabajo. Sí, la situación no es la más agradable. Pero sólo dice que la energía de estas personas no resuena con la tuya.

Una vez que entiendas esta ley, comprenderás por qué no resuena y por qué nunca lo hará. Y si cierras los ojos ante esta situación, teniendo miedo de no ganar dinero, sin atreverte a ir a otro lugar, sólo agotarás tu energía, tratando de lograr lo imposible.

Intenta convertirte en un creador de tu vida, porque estas leyes de oro están en nuestra plena sumisión. Como quieras, así será.


No more posts
No more posts