7 crueles verdades de la vida que solemos negar hasta que nos enfrentamos a ellas

7 crueles verdades de la vida que solemos negar hasta que nos enfrentamos a ellas

Foto de David Lloyd.

Hay verdades crueles de la vida con las que nos encontramos, y siempre no son agradables. Algunos hacen oídos sordos a estas verdades y luego sufren, y otros hacen las paces con ellas y pasan a vivir una vida mucho mejor. ¿Qué camino elegir? Es usted quien debe decidirlo.

1. A nadie le importan nuestros problemas

A algunas personas les gusta burlarse de sus fracasos: «Tengo un mal trabajo, no tengo suficiente dinero, se lo he vuelto a pedir prestado a mi madre… Mi mujer me regaña, mi hijo es molesto, mi coche es viejo» y así sucesivamente. Como psicólogo, siempre me he preguntado cómo se comportan los interlocutores de estas personas. Se comportan de diferentes maneras: algunos asienten con simpatía, otros se ríen, otros están de acuerdo…

Sin embargo, me di cuenta de otra cosa: casi todas las personas que estaban de acuerdo con la situación de su interlocutor no estaban dispuestas a ayudarle realmente. Su apoyo se quedaba en las palabras.

La amarga verdad de la vida es que a nadie le importan tus problemas. Además, si te quejas constantemente, te empiezan a considerar débil. Si sólo hablas de tus problemas, la gente se aleja de ti, no quiere saber nada de ti.

El mundo moderno necesita gente fuerte, no gente que se centre en sus fracasos.

2. El dinero va a los que piensan en él

Antes no entendía la frase: «Para tener más dinero, hay que pensar en él el 80% del tiempo». Me parecía una tontería. ¿Por qué? Es mejor pensar en la felicidad, y el dinero vendrá. Así que viví durante nueve años con un modesto sueldo de 800-900 dólares al mes.

Pero cuando empecé a trabajar para mí mismo como psicólogo, me di cuenta de que los pensamientos constantes sobre el dinero no sólo no me estorbaban, sino que me ayudaban a sentirme mejor. Empecé a trabajar en mi eficiencia, inventando constantemente cómo mejorar mi trabajo con los clientes, aumentando mi educación, tomando nuevos cursos. Luego empecé a impartir cursos de formación por mi cuenta. Esto me permitió aumentar mis ingresos 8 veces.

Hoy mi opinión ha cambiado:

Las personas que se quejan de que no tienen suficiente dinero no quieren pensar en ello seriamente. No quieren esforzarse, trabajar más, estudiar más para ganar más. En cambio, se preocupan más por estresarse menos y divertirse más.

3. Las mujeres no aman porque sí

Este punto es especialmente importante para los hombres (aunque también para las mujeres con una orientación no tradicional).

Hoy en día, muchos blogs y redes sociales están llenos de estas tonterías: «Todo el mundo tiene su alma gemela, sólo hay que encontrarla». O «Quiero que me acepten por lo que soy». ¡Todo son tonterías! ¡Sueños de perdedor!

Recuerda: Nadie en el mundo te amará incondicionalmente, excepto tu madre. 

Nosotros amamos a las mujeres por su belleza, su inteligencia, su emoción y su inspiración, las mujeres nos aman por su fuerza, su inteligencia, su protección y Dios sabe qué más. Pero siempre POR. Deja de esperar que te quieran por mal oliente, por enfadado o por pobre.

4. La vida está llena de problemas

¿Una tubería que gotea en la cocina? ¿Se ha rayado el guardabarros de tu coche nuevo? ¿Tu mujer está descontenta porque no sales? ¿El bebé está enfermo otra vez?

¡Supéralo! La vida es una serie de problemas que hay que saber resolver. Y cuanto más eficazmente los resuelvas, más feliz serás. En el trabajo te pagan por eso, las mujeres te quieren por eso y los niños te admiran y quieren ser como tú.

5. Si no sabes luchar, perderás

La lucha es una base de la vida tan importante como la nutrición y la reproducción. Todos los seres vivos de nuestro planeta luchan por su lugar bajo el sol. Por lo tanto, la habilidad de un luchador en uno mismo debe mantenerse y desarrollarse constantemente.

No es necesario luchar físicamente (aunque para un hombre es bueno), se puede luchar intelectualmente, verbalmente, tecnológicamente. Y si quieres tener éxito, todas estas habilidades deben estar muy bien desarrolladas.

6. La salud sólo se da una vez en la vida

A los 20-25 años te parece que «el mar te llega hasta las rodillas». Eso es porque tu cuerpo tiene la máxima salud y se regenera rápidamente. Puedes beber mucho alcohol, pasearte con ropa ligera, no lavarte los dientes y no hacer ejercicio: tu salud estará bien.

Pero con cada década, la cosa empeora, las averías se acumulan. Con más de 35 años, te das cuenta de que tu salud es una cosa. Te empiezan a doler los dientes, se te rompe la espalda, pagas por ir al médico, pero sigues sin dormir bien.

Si no cuidas tu salud después de los 35 años, te sentirás peor cada año. Debido al aumento de la fatiga y los dolores, tendrás problemas en el trabajo y en la familia.

Así que debes cuidar tu salud. Sólo tienes una salud y se da sólo una vez en la vida.

7. ¿Quieres ser principal? Entonces ama la responsabilidad

Es bien sabido que los jefes ganan más dinero que los subordinados. Por eso todo empleado sueña con convertirse en jefe lo antes posible. Sin embargo, son pocos los subordinados que están dispuestos a asumir esa responsabilidad adicional. Pues bien, os voy a decepcionar, queridos «amantes de la silla de jefe»: si queréis ser principales, amad la responsabilidad y estad preparados para más problemas.

La incomprensión del liderazgo hoy en día no se da sólo en el trabajo, sino en todas partes. Tomemos, por ejemplo, las familias en las que todas las decisiones las toma la esposa.

Muchos hombres quieren ser buenos jefes y padres en la familia. Pero no están dispuestos ni son capaces de asumir la responsabilidad de los demás. Si una esposa no escucha a su marido, él puede resentirse, puede abandonar la casa, puede pisar fuerte, golpear los platos, demostrando su punto. Pero, ¿es eso liderazgo?

El liderazgo es la responsabilidad por las personas. Para el marido es responsabilidad por los hijos y la esposa. Al igual que los directores son responsables de sus subordinados.

¿Un director huye de su empresa si los empleados discuten con él? No, se sienta y piensa en cómo contentar a todos. O, a lo sumo, toma medidas duras pero justas. Y sí, estas medidas pueden ser desagradables. Pero así es la vida, así es su próxima verdad cruel.


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