La postura en la que duermes puede decir mucho sobre ti

La postura en la que duermes puede decir mucho sobre ti

«Dime cómo duermes y te diré quién eres», dicen los psicólogos y expertos en lenguaje corporal. Hoy en día, en muchas comunidades científicas se cree que la postura en la que duerme una persona puede decirnos mucho sobre ella. Analizando la postura durante el sueño, es posible estudiar las profundidades de la psique del durmiente, para construir su perfil conductual.

Robert Phipps, psicólogo británico experto en lenguaje corporal, realizó un serio estudio con la participación de unos mil conciudadanos y llegó a la conclusión de que la postura que adopta una persona mientras duerme puede determinar lo duro o estresante que fue su día, qué emociones experimentó antes de dormir, qué grado de control tiene sobre su vida, qué rasgos básicos de carácter tiene, etc.

Nuestra postura al dormir es un reflejo de nuestro inconsciente. Refleja nuestros verdaderos sentimientos, nuestra vida en el mundo real exactamente como existe en la realidad, sin disfraces, oropeles superfluos y envoltorios brillantes, ¡pero totalmente vacíos!

¿Por qué? La razón es que durante el día las personas controlan sus gestos y movimientos, pero por la noche, cuando la conciencia se duerme, el inconsciente pasa a primer plano. Las posturas para dormir son adoptadas por las personas a nivel inconsciente. Por lo tanto, la postura favorita para dormir suele reflejar las emociones y los sentimientos que uno tiene al acostarse.

A través de las posturas para dormir, el cuerpo y la mente continúan el diálogo que se inició por la noche, cuando el individuo aún estaba despierto, pero ya en un nivel inconsciente.

Nuestro inconsciente, a diferencia del consciente, nunca miente. Muestra una imagen real de nuestro mundo interior, gracias a la cual podemos entender exactamente si estamos en el camino correcto o ya nos hemos desviado de él.

La postura en la que duermes puede decir mucho sobre ti

¿Qué nos dicen nuestras posturas para dormir? Si quieres saber la respuesta a esta pregunta, ¡nuestro artículo es exactamente lo que necesitas! Aquí tienes 8 posturas para dormir, cuyo análisis te ayudará a comprender mucho mejor tu mundo interior y a afrontar los problemas actuales.

Las 8 posturas más populares durante el sueño y su interpretación

Según las circunstancias, una persona puede cambiar de postura para dormir entre 25 y 35 veces durante la noche. Por lo tanto, debes prestar atención a dos posturas: aquella en la que te has dormido y aquella en la que te has despertado. Son las que mejor te «hablan» del tipo de persona que eres.

Pose #1: «Embrión» o «Feto»

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La posición «embrionaria» o «fetal» es una postura para dormir que recuerda a la de un niño en el vientre materno, en la que la persona que duerme, con la espalda redondeada y los brazos doblados por el codo, se tumba de lado, con las piernas dobladas por las rodillas recogidas hacia el pecho.

La persona que duerme en esta posición ocupa una pequeña parte del espacio para dormir. Esta postura, según un estudio del psicólogo británico Chris Idzikowski, es como duermen la mayoría de los adultos.

Algunos expertos sostienen que esta postura para dormir indica que la persona tiene una necesidad aguda y pronunciada de seguridad y protección frente a la influencia negativa de los factores ambientales. Un bebé en el vientre materno está protegido de forma fiable del mundo exterior y se siente completamente seguro, por lo que incluso de adultos cada uno de nosotros, especialmente después de un duro día de trabajo o una conversación desagradable, quiere acurrucarse, olvidarse de todos los problemas y preocupaciones y sentir plenamente la paz y la serenidad.

Otros expertos explican el amor de muchas personas a la postura del «embrión» por el hecho de que es la más cómoda y habitual para el cuerpo físico, por lo que los expertos no ven ningún sentido en buscar algún significado oculto o secreto (disculpen la tautología) en esta postura. Si una persona adopta esta postura durante el sueño, sólo indica que quiere relajarse, calmarse y poner en orden sus sentimientos y pensamientos.

Según algunos psicólogos, si una persona se duerme constantemente o se despierta en posición «fetal», a veces se comporta de forma indecisa y toma decisiones equivocadas. De niño, esa persona era muy dependiente de su madre, y en la adolescencia fue incapaz de separarse completamente de ella y convertirse en una persona autosuficiente, independiente y de pleno derecho. De adulto, esta persona necesita constantemente la ayuda y el apoyo de otras personas. Su autoestima depende casi por completo de la opinión de esas personas.

Muchas personas que duermen en postura «fetal» llevan una vida retraída, tienen dificultades para relacionarse con otras personas, no se integran bien en un grupo ya formado, están ansiosos con o sin razón y no pueden expresar sus emociones y sentimientos correctamente. No pueden establecer rápida y fácilmente una amistad con la persona que les gusta, porque (a diferencia de otras personas) necesitan mucho más tiempo para crear confianza y relaciones estrechas. Pero si esa relación ya se ha formado, será fuerte, fiable y duradera.

Si la postura del «feto» no es habitual para usted, pero últimamente se duerme o se despierta constantemente en esta posición, es que algunas cosas que están sucediendo en el periodo actual de la vida le hacen sentirse muy nervioso, ansioso o fuera de lugar.

Pose #2: «Soldado» o «Tronco»

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La postura del «soldado» o del «tronco» es una posición para dormir en la que el durmiente se tumba boca arriba sobre una espalda recta y tensa, con los brazos estirados en las costuras y apretados contra el cuerpo.

Desde el exterior puede parecer que la persona duerme en una cama apretada entre dos personas o aprisionada en un espacio reducido. Esta postura suele ser la preferida por las personas disciplinadas, exigentes consigo mismas y con las personas que las rodean, con personalidades bastante cerradas y retraídas. No soportan la comunicación hipócrita, cínica y condescendiente, que viola sus límites personales.

Una persona que suele dormirse o despertarse en posición de «tronco», se comporta de forma muy reservada, no es propensa a la verborrea y no le gusta la charla ociosa y sin sentido. Está acostumbrado a hablar de forma clara y concisa. Todo lo que no se refiere al tema de la conversación es para un individuo así una pérdida de tiempo personal.

Los individuos que duermen en la postura del «soldado» son personas activas y decididas a la acción, no a las palabras. No prestan atención a las palabras, sino que evalúan a otras personas sólo por sus acciones. Saben muy bien que las palabras no son bolsas para los sacos, así que juzgan a sus vecinos por sus acciones. Estas personas nunca hablan de sus planes, no les gusta mentir, ni presumir, ni despertar la envidia de los demás. Sin más, trasladan a la realidad lo que han planeado y nunca se duermen en los laureles.

Si hace poco tiempo que se duerme o se despierta en esta posición, significa que no puede dejar de lado los asuntos pendientes, los problemas actuales y las preocupaciones. Estás tan atascado en la rutina y acostumbrado a la realidad que te rodea que estás dispuesto a saltar de la cama en cualquier momento y desarrollar una actividad vertiginosa.

La postura del «soldado» también indica que estás muy ansioso por las tareas importantes que tienes que afrontar por la mañana. Tienes un sentimiento de ansiedad tan fuerte y profundo que por la noche no puedes descansar del todo, relajarte y recuperar tus reservas interiores.

Pose #3: «Real» o «Estrella de mar»

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La postura «real» o de «estrella de mar» es una posición para dormir en la que el durmiente se tumba boca arriba con los brazos y las piernas relajados, ligeramente separados y estirados a lo largo del torso.

Esta posición en la cama indica que la persona es una persona segura de sí misma y se siente completamente segura. Casi en cualquier compañía un individuo así se convierte inmediatamente en el alma de la empresa y en el primero entre los iguales; se siente acogedor y cómodo en todas partes.

Las personas que duermen en la postura de la «estrella de mar» tienen unas cualidades de liderazgo muy pronunciadas, están abiertas a todo lo nuevo, miran al futuro con optimismo, cargan a los que les rodean con su energía positiva y siempre están dispuestas a ayudar a los necesitados. Nunca se quedan quietos, les encanta viajar y conocer otras culturas. Hacen fácilmente nuevas amistades y se relacionan fácilmente con otras personas.

Una persona que duerme en una postura tan relajada tiene un carácter tranquilo, equilibrado y persistente y un nivel elevado de autoestima. Una persona así está siempre dispuesta a superar diversos tipos de dificultades, pero en determinadas situaciones actúa de forma bastante agresiva: puede actuar con dureza y, a veces, con crueldad en relación con otras personas.

Los psicólogos dicen: si hasta hace poco no te gustaba esta postura para dormir, y ahora te duermes o te despiertas constantemente en una postura «real», significa que tu autoestima de correcta y objetiva se transformó en una inadecuadamente inflada. Si antes tenías autoestima por tu persona, ahora esa autoestima se ha transformado en autoengrandecimiento. Constantemente muestras a los demás tus mejores cualidades (desde tu punto de vista) y te esfuerzas por tener el control total de todo lo que ocurre a tu alrededor y de todos los individuos que te rodean.

A veces, en un nivel subconsciente, la postura de «estrella de mar» es elegida por aquellas personas que actualmente están experimentando ciertos problemas situacionales y se enfrentan al hecho de que alguien en el trabajo o en la esfera de las relaciones interpersonales quiere ocupar su lugar. ¿Por qué? Al dormirse en la cama en una postura «real», las personas quieren defender su «territorio» legítimo, por lo que abren los brazos y las piernas al máximo para significar el espacio que les pertenece.

En algunos casos, la postura «real» indica que el hombre o la mujer siente una increíble explosión de energía y fuerza y que actualmente está en la cima del éxito en un área determinada.

Pose #4: «Filósofo» o «Soñador»

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La postura del «filósofo» o «soñador» es una posición para dormir en la que el durmiente se tumba de espaldas mirando hacia arriba, con los brazos doblados por los codos detrás de la cabeza.

Mientras están despiertas, las personas suelen adoptar esta postura cuando necesitan pensar en algo, encontrar una solución a un problema importante o sumergirse en un mundo de fantasía.

Una persona que prefiere la postura de «soñador» es una persona racional y tranquila que busca la armonía interior y sabe muy bien que todos los cambios importantes se producen dentro, no fuera. Estas personas adoran mantener conversaciones filosóficas, citar a los antiguos sabios, reflexionar sobre lo eterno, etc.

Las personas que se duermen o se despiertan en la posición de «filósofo» se caracterizan por una cierta lentitud en casi todas las acciones. Sin embargo, siempre llevan a buen puerto y nunca renuncian a sus promesas. Estas personas se puede confiar en un profundo secreto y no se preocupan de que un par de días alrededor será consciente de los más pequeños detalles de este secreto.

A veces es muy difícil para estas personalidades conocer a una persona que les gusta y construir una relación de confianza con ella. Miran durante mucho tiempo a un desconocido, sopesan todos los pros y los contras, y sólo después empiezan a actuar. Aunque el individuo que duerme en una posición de «filósofo» tiene muy pocos amigos, pero cada uno de ellos vale su peso en oro.

Si recientemente ha comenzado a dormirse o a despertarse en esta postura, indica que necesita ocuparse de su mundo interior, llevar a cabo una cierta reevaluación de los valores, reconsiderar las prioridades que una vez estableció y darse cuenta de que usted, como todos los que le rodean, está pasando por una transformación continua e inevitable. Lo que ayer era importante y necesario puede estar hoy fuera de tu renovada filosofía de vida.

No tengas miedo al cambio en la vida, porque forma parte de nuestra existencia diaria. Cuanto antes te des cuenta de que no puedes evitar estos cambios, más fácil te resultará averiguar qué camino seguir para conseguir los resultados que necesitas.

Pose #5: «Medio Embrión» o «Medio Feto»

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La postura de «medio embrión» o «medio feto» es una posición para dormir en la que el durmiente se acuesta de lado, con las piernas ligeramente dobladas por las rodillas y los brazos, ligeramente doblados por los codos, apretados contra el pecho o debajo de una almohada.

Alrededor del 30-35% de todas las personas que viven en nuestro planeta se duermen o se despiertan en esta posición. En esta postura es muy fácil mantener el calor y, girando de un lado a otro, maniobrar en el sueño sin cambiar completamente la configuración del cuerpo. En la postura «semiembrionaria» no sólo el centro del cuerpo está bien protegido, sino también el corazón, por lo que la persona duerme plácidamente, rara vez se despierta por la noche y por la mañana se siente despierta y descansada.

La postura «semi-embrionaria» es la preferida por las personas abiertas, adecuadas, comunicativas y equilibradas que tienen lógica y sentido común. Intentan ver la vida desde un punto de vista realista-optimista, por lo que aceptan firmemente cualquier golpe del destino y creen sinceramente que el mañana será mucho mejor que el ayer. Estas personas son fáciles de conocer. Sienten el alma de la compañía, no sólo entre amigos cercanos o familiares, sino también entre extraños.

Las personas que se duermen o se despiertan en posición «medio fetal» no buscan el apoyo o la protección de la sociedad. Confían en sí mismas y en sus propias capacidades. Estas personas tienen una autoestima normal y saben exactamente cómo deben actuar en tal o cual caso, por lo que no prestan ninguna atención a los sensatos y valiosos consejos, recomendaciones y deseos de otras personas.

Si hace poco que ha empezado a dar preferencia a esta posición para dormir, indica que en el momento actual de su vida hay una situación a la que debe adaptarse y ajustarse lo más rápidamente posible. Sólo la flexibilidad y la calma le ayudarán a elegir el camino correcto y a alcanzar sus objetivos.

Pose #6: «Corredor» o «Sprinter»

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La postura del «corredor» o «velocista» es una posición en la cama en la que las piernas y los brazos de la persona dormida están girados en diferentes direcciones: un brazo está abajo, el otro está arriba, una pierna está doblada por la rodilla pero recta por la cadera, y la otra pierna está recta por la rodilla pero girada por la cadera. Si se mira a la persona dormida desde un lado, da la impresión de que está congelada en movimiento.

Los niños y los adultos, que se caracterizan por una cierta soltura y desorganización, suelen dormir en la posición de «corredor». Llegan constantemente tarde, no saben cómo planificar su día y nunca saben lo que les va a ocurrir a continuación. Son el tipo de personas que pueden desayunar en Berlín y cenar en Ámsterdam. Estas personas son fáciles de llevar y no les importa divertirse en compañía de gente como ellos. Muy a menudo inician algún negocio, pero casi nunca lo llevan a su conclusión lógica.

Una persona que se duerme o se despierta en esta posición, tiene un carácter caprichoso, voluble e imprevisible. Su comportamiento depende de su estado de ánimo: si el individuo se despierta de buen humor, todos los que le rodean recibirán cumplidos y sonrisas, pero si su estado de ánimo por la mañana deja mucho que desear, caerán todo tipo de reproches y acusaciones sobre los demás.

Si hace poco que ha empezado a dar preferencia a la postura de «corredor», indica que se han acumulado demasiados problemas en su vida, que no tiene prisa por resolver. Si dejas que todo vaya por libre, los problemas crecerán exponencialmente. Debes prepararte mentalmente para que no sea el periodo más fácil y agradable de tu vida, determinar la importancia y la prioridad de cada problema, y luego proceder a su decisión por orden de prioridad.

Pose #7: «Inmensidad» o «Invasor»

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La postura de la «inmensidad» o del «invasor» es una posición para dormir en la que el durmiente se tumba boca abajo mirando hacia los lados y hacia abajo, con los brazos echados por encima de la cabeza y las piernas ligeramente separadas con los pies ligeramente separados. Es como si la persona tratara de abrazar la inmensidad y apoderarse de todo el espacio para dormir.

La «inmensidad» es la postura para dormir preferida por las personas ordenadas, precisas y responsables. Intentan protegerse de todo tipo de fuerza mayor y otras sorpresas desagradables y siempre piensan en todo hasta el más mínimo detalle.

Las personas que duermen en esta posición tienen una gran necesidad de regulación y control total no sólo de su propia vida, sino también de la de sus seres queridos. Nunca llegan tarde y odian que los demás lleguen tarde. Si una persona así encuentra un obstáculo en el camino de la vida que suprime sus necesidades dominantes, hará todo lo posible para que la realidad que le rodea se ajuste totalmente a su mundo interior.

Los individuos que se duermen o se despiertan en la postura del «invasor» tienen un alma muy vulnerable, aunque intentan por todos los medios ocultarla a los extraños. No les gusta compartir sus experiencias con extraños o personas desconocidas, casi nunca hablan de los problemas que están experimentando en ese momento y no quieren que nadie les compadezca. Les resulta mucho más fácil escuchar a su interlocutor que abrirse a él.

Si recientemente has empezado a dar preferencia a esta posición durante el sueño, esto indica que ya te has convertido o que muy pronto te convertirás en una víctima de la fatiga crónica. Necesita cuanto antes cambiar la parada y al menos durante un tiempo olvidarse del trabajo, de las tareas domésticas y de los problemas del hogar. Tómate unas vacaciones y vete de viaje, de lo contrario tu vida en un futuro próximo se convertirá en una película en blanco y negro, que no provocará más emociones que la irritación, la apatía y la ira.

Pose #8: «Cigüeña» o «Triángulo»

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La postura de la «cigüeña» o del «triángulo» es una posición para dormir en la que el durmiente se tumba de lado con los brazos por encima de la cabeza, y sus piernas, una recta y la otra doblada por la rodilla y tocando la primera, forman una especie de triángulo.

Las personas que prefieren esta postura para dormir siempre quieren más de la vida de lo que ya tienen. No escatiman esfuerzos, nervios y tiempo, persiguen algo y, una vez que lo han atrapado, al principio se alegran y luego sienten aún más la falta de algo más valioso e importante.

Toda su vida es una persecución continua del «pájaro de la felicidad» y de la buena suerte. Estas personas tienen un alto nivel de autocrítica y perfeccionismo. A menudo olvidan que no existe nada perfecto en nuestro mundo, por lo que abandonan sus empresas si surgen obstáculos o dificultades en su camino.

Un individuo que se duerme o se despierta en la postura de la «cigüeña» tiene muchos conocidos y compañeros, pero pocos amigos. Esta persona mantiene conversaciones de corazón a corazón sólo con personas de confianza que merecen su confianza. Con el resto de personas, tiene un agudo sentido de la desconfianza y no se apresura a compartir información personal con ellas.

Si hace poco que ha empezado a dar preferencia a esta postura para dormir, indica que no está viviendo la vida que soñaba. Has dejado de disfrutar de cada momento y tu existencia diaria se ha convertido en una rutina tediosa y pesada. Te levantas por la mañana pensando que necesitas reunir fuerzas para superar otro día. «¡Que empiece la miseria!» – es el primer pensamiento que te viene a la cabeza por la mañana nada más abrir los ojos.

Es hora de salir de tu dudosa zona de confort y buscar tu verdadero camino en la vida. No tengas miedo de experimentar y cambiar el ritmo establecido, de lo contrario no podrás conseguir los resultados necesarios. Cree en ti mismo y en tu fuerza. ¡Todo te saldrá bien!


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