Cuanto menos lo cuentes a los demás, más feliz serás

Cuanto menos lo cuentes a los demás, más feliz serás

Según los sabios, hay cosas que no se deben contar a los demás. Hay cosas que es mejor mantener en secreto.

No hay que contar todo a los de fuera, pero lo que es personal hay que guardarlo para uno mismo. Es mejor mantener en secreto la vida personal, los planes, los objetivos, las peleas familiares. No seas para todos un libro abierto, ¡no hace falta que los desconocidos sepan todo sobre ti!

Guarda silencio con los demás

Tus planes personales

Definitivamente, todo el mundo tiene algunos planes personales. Pero no tienes que compartirlos con los demás. No, no estamos hablando de las cosas pequeñas, sino de las grandes. Guarda tus ideas para ti mismo hasta que finalmente se materialicen.

Puede haber muchos puntos débiles en tus planes, y si alguien te los señala, puedes negarte a hacer lo que quieres. Además, hay mucha gente envidiosa y rencorosa alrededor que puede hacerte daño con sus pensamientos y actitudes negativas.

Tus buenas acciones

Si has hecho algo bueno por alguien, has ayudado con una obra, con dinero, con un consejo… no importa, no debes contarlo a todos los que te rodean. También esto debe permanecer en secreto.

Está claro que si cuentas, por ejemplo, tu obra de caridad, te sentirás abrumado por el orgullo. Pero ese no es el objetivo de las buenas acciones. No hagas alarde de ellas, ¡mantenlas fuera de la vista!

Tus restricciones

Si, por ejemplo, no comes carne ni bebes alcohol, estás en tu derecho. Pero no hace falta que se lo digas a todo el mundo en fila. Te estás limitando para mejorar tu cuerpo, para limpiarte espiritual, emocional y físicamente, y no sólo para restregarle la información a todo el mundo. Como, «no como carne, ¿cómo puedes comer pobres animales?», «no bebo nada, el alcohol te hace envejecer rápido», etc.

No hay necesidad de que los demás sepan sobre las restricciones dietéticas, las relaciones sexuales y los malos hábitos.

Tus actos heroicos

Es como con las buenas acciones. Bueno, se te ocurrió cruzar la calle con tu abuela, llevaste a casa y sacaste un gatito, diste una gran suma de dinero a tus conocidos, estuviste genial, pero ¿por qué presumir de ello? Absolutamente cualquier acto heroico, así como la superación de cualquier desafío interno, debe ser callado.

Tus conocimientos espirituales

Sólo una persona iluminada puede hablar de cosas espirituales. Escucha los discursos de los eclesiásticos, ve a la iglesia, lee literatura religiosa – obtén conocimientos espirituales. Pero no hables de ellos ni enseñes a todos los que te rodean a darles sentido.

A muchas personas les puede llevar muchos años darse cuenta de la verdad, pero una persona debe llegar a esto por sí misma, y no actuar bajo la influencia de otra persona.

Tus asuntos familiares

Los sabios te aconsejan que nunca cuentes a los de fuera lo que pasa en tu familia. La enfermedad, las peleas, la buena suerte, los salarios… todo lo que concierne a tu familia debe quedarse en ella. Cuanto menos hables de los asuntos familiares, más fuerte será la relación con tu familia.

La felicidad ama el silencio. La gente puede envidiar tu éxito, y muchos se sentirán decepcionados por tus fracasos.

Chismes, habladurías, cosas desagradables

Se trata de no contar a nadie las cosas desagradables que has oído de alguien. No importa en absoluto de quién o de qué te han hablado, no te ensucies con ello. Los chismes no son nada, no es bueno decir cosas sobre alguien que has oído de terceros.


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