No exijas demasiado al mundo. Reglas de Schopenhauer para una vida feliz

No exijas demasiado al mundo. Reglas de Schopenhauer para una vida feliz

Uno de los filósofos más famosos de todos los tiempos, Schopenhauer es ampliamente conocido por sus incisivas declaraciones. En sus escritos académicos y en sus libros, no tuvo reparos en expresarse, mirando la vida con pesimismo y con la convicción de que vivimos la peor versión posible de la vida.

Sostenía que la felicidad era sólo una ilusión y que la vida era una constante oscilación entre el dolor y el aburrimiento. Resulta aún más extraño que tras su muerte se descubriera entre sus notas personales una carpeta titulada «El arte de la felicidad». En ella había escrito las reglas para evitar el dolor y el sufrimiento innecesarios.

Por su visión pesimista de la vida, Schopenhauer no es muy querido por la mayoría de la gente. Pero si leemos sus libros con detenimiento, podemos encontrar en ellos muchas cosas que pueden hacer nuestra vida más libre de problemas y más feliz.

Consideremos las reglas básicas que da Schopenhauer.

1. No exijas demasiado al mundo

Schopenhauer recibió la influencia del budismo y se inspiró en esta filosofía. Dice que no debemos desear demasiado del mundo. Sólo puede conducir a más insatisfacción y descontento. Cada deseo genera más y más. Cuanto menos exijamos, más feliz será nuestra vida.

2. Ten cuidado con quién eliges para seguir

Schopenhauer creía que uno de los principales obstáculos para el desarrollo de las personas, sus habilidades y capacidades, es que la gente no escucha al que es más inteligente que los demás, sino al que quiere parecerlo y al que habla más alto.

3. Evitar las comparaciones y la envidia

Schopenhauer sostenía que la envidia es una de las peores emociones porque nos deja siempre insatisfechos con nuestra propia vida. Solemos compararnos con personas que creemos más ricas, más inteligentes, más felices o más guapas, y es casi imposible ganar en esta competición. La clave de la felicidad es comprender que todos somos diferentes y que compararnos con otra persona no tiene sentido.

4. No desperdicies tu vitalidad en preocupaciones

Antes de emprender algo, es importante pensar bien las cosas. Sin embargo, una vez dado el primer paso, es inútil preocuparse por cómo acabará. Los resultados no siempre dependen sólo de nosotros, y si haces todo lo posible para lograr lo que quieres conseguir, preocuparse o tener miedo ya no tiene sentido.

5. Sigue tus instintos

Según Schopenhauer, las personas se dividen en grupos según diferentes criterios: algunos destacan en la lógica, otros en la creatividad, algunos son más activos, a otros les gusta entregarse a la reflexión. Todo esto no es malo si uno sigue sus instintos personales sin imitar ni tratar de complacer a nadie.

6. Toma la responsabilidad de tu vida en tus manos

El filósofo insistió en que nuestra felicidad no debe depender de nadie más que de nosotros mismos. La felicidad que depende de fuentes externas es impermanente y cambiante. Por ello, recomendaba buscar la felicidad no en el mundo que nos rodea, sino en nosotros mismos.

7. Ser realista

No sólo tenemos demasiados deseos, sino que las expectativas infladas suelen ser una fuente de infelicidad. Si queremos ser felices, debemos adoptar una postura lo más realista posible y considerar nuestras opciones. Debemos aprender a superar los obstáculos y no esperar que las cosas sucedan rápida y fácilmente.

8. Aprecia lo que tienes como si fueras a perderlo mañana

Los tiempos cambian, pero los valores más importantes siguen siendo los mismos. Está claro que la salud, la familia y los amigos deberían tener más peso que las cosas materiales. Pero a menudo pensamos mucho más en lo que nos falta y no apreciamos lo que tenemos. Si quieres ser feliz, empieza cada día con gratitud por todas las cosas bellas y maravillosas que ya tienes.

9. Sé indulgente contigo mismo

A menudo ocurre que juzgamos nuestros propios errores con demasiada dureza. Nos revolcamos en momentos de culpa, amargura y autodesprecio. Schopenhauer comparó la bondad con una almohada que suaviza los efectos de todo mal. Hay que tener tantas «almohadas» como sea posible, debemos ser amables y autocomplacientes, todo el mundo comete errores, pero es a través de ellos como crecemos y nos hacemos mejores.

10. Encontrar un equilibrio entre el futuro y el pasado

Para vivir una vida feliz, es muy importante que una persona encuentre un equilibrio entre el futuro y el pasado. Es importante planificar el futuro, pero mantenerse firme en el terreno. Hay que alegrarse del presente, pero no postergar los planes y la felicidad para un futuro que quizá no se produzca. Intenta en cualquier día, a cualquier hora, en cualquier momento, encontrar lo que te ayuda a avanzar con facilidad.

11. No persigas la felicidad, sólo mejora tu vida gradualmente

El ser humano está tan construido que quiere todo a la vez. Pero no funciona así. Para conseguir algo, hay que esforzarse.

Sí, por supuesto, hay ocasiones en las que tenemos suerte, en las que la suerte está de nuestro lado y conseguimos lo que queremos más rápido. Sin embargo, debemos entender que se trata de un «regalo del destino», nada más. Y puede que no se repita. La vida y el destino no nos deben nada en absoluto. Pensar que hemos nacido para ser felices es un error.

12. Busca siempre nuevas oportunidades. Siempre aprende algo nuevo

Si no estamos constantemente aprendiendo algo nuevo, profundizando en nuevas habilidades, dando a luz nuevas ideas y asumiendo nuevos retos, sin dejar de estar en nuestra zona de confort, se produce una lenta degradación y desvanecimiento. Son los retos y las enseñanzas que impulsan el crecimiento personal lo que Schopenhauer asocia con la felicidad.


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